Gloria La Riva y Eugene Puryear: ¡Revertir al encarcelamiento masivo, fin a la pena de muerte! ¡Fin a las políticas racistas y anti-pobres!

Nuestra campaña se destaca de todo corazón contra el monstruoso sistema de encarcelamiento masivo en los Estados Unidos. Por mucho, EE.UU. tiene la mayor población tras las rejas en el mundo. Con sólo alrededor de cuatro y medio por ciento de la población mundial, los Estados Unidos tiene casi un cuarto de la población del mundo encarcelado. Sorprendentemente, hay más de 2,2 millones de personas tras las rejas y unos 5 millones siguen navegando en todo el sistema de aplicación de la ley y de libertad condicional, incapaces de encontrar y obtener empleos con facilidad. Estos hechos son poco conocidos porque a los medios corporativos no les gusta hacer brillar la luz en los esqueletos del armario del viejo “Tio Sam.”   

El encarcelamiento masivo es un sistema vilmente racista, y totalmente contra la clase obrera. Es la encarnación moderna de la privación sistémica de derechos de los negros, latinos, y personas nativas. Un estudio reciente publicado por el Proyecto de Sentencia basado en D.C., describe cómo la disparidad racial en el sistema penitenciario realmente es. Por ejemplo, demostró que a nivel nacional hay cerca de cinco personas negras en la prisión por cada persona blanca, teniendo algunos estados una proporción más alta, como Nueva Jersey que tiene una proporción de 12 a 1. Los afroamericanos constituyen sólo alrededor del 12 por ciento de la población nacional, sin embargo, ellos son la población de mayor encarcelamiento como consecuencia de las políticas racistas de la policía y de las cortes que se enfocan en las personas negra y les dan castigos más severos. 

Condenamos todos los aspectos del sistema que perpetúan este complejo industrial carcelario racista. Acusamos a los medios corporativos y a grupos a favor de la prisión por crear la propaganda que justifica el encarcelamiento racista de las personas de color. Acusamos a todos los políticos firmantes de leyes que aumentan las cárceles de EE.UU., incluyendo la candidata principal para presidenta del Partido Demócrata, Hillary Clinton, cuya función de proponer el encarcelamiento masivo ha sido expuesto. Fue Hillary Clinton quien llamó jóvenes negros “superpredadores ” y apoyó la firma de su marido a la ley Crimen General 1994. Eso expandió en gran medida el sistema penitenciario. Hillary Clinton dice ahora que el encarcelamiento masivo resultante fue un “error,” pero una disculpa no es suficiente. Es una farsa. 

Exigimos que ella abogue por revertir tales políticas de inmediato, y por la liberación de cientos de miles de personas que de otro modo no estarían en la prisión. Una disculpa no es suficiente para los años de tortura y los crueles castigos que tantos presos han soportado, por el sufrimiento de sus familias y los niños debido a la separación forzada de sus seres queridos. Una disculpa no es suficiente para los miles de presos en el corredor de la muerte. Una disculpa no es suficiente para los más de 80.000 personas siendo torturadas por el confinamiento solitario, 22-24 horas al día en aislamiento completo. Exigimos un fin inmediato de la pena de muerte y el fin de la práctica de aislamiento y el confinamiento solitario que es una tortura y una violación de la ley internacional. 

Exigimos que todos presos políticos sean liberados inmediatamente. Los prisioneros como Leonard Peltier, quien ha estado cumpliendo dos cadenas perpetuas por un crimen que no cometió, pero que ha estado cumpliendo 40 años de la prisión porque él y el Movimiento Indigena Americanos (AIM) estaban ayudando los nativo americanos bajo asedio. Los presos como Oscar Lopez Rivera, un luchador por la libertad de Puerto Rico, Mutulu Shakur, a quien se le ha negado su libertad condicional que le corresponde, Jalil Muntaqim, Sundiata Acoli, Chelsea Manning, y tantos otros. 

Pedimos la liberación inmediata de Mumia Abu-Jamal, la “voz de los sin voz” que ha utilizado su reconocimiento internacional para luchar por los demás. Mumia continúa luchando contra el sistema racista detrás las rejas a pesar de los esfuerzos actuales de la prisión para ejecutarlo a través de negarle tratamiento médico. Esta falta intencional de cuidado médico es un acto criminal y exigimos que todos presos tengan el derecho de cuidado de salud, incluyendo el tratamiento actual 100% efectivo para Hepatitis C, SIDA, y cuidado de salud mental (¡los presos con enfermedades mentales no pertenecen en la prisión!)

El sistema penitenciario EE.UU. debe ser desmantelado completamente y poner en su lugar un sistema humano. Además de reducir drásticamente el número de los presos, los que están en prisión deben ser tratados humanitariamente con el derecho a una rehabilitación real, educación, el derecho de visitas conyugales y familiares, a un salario digno de su empleo para que puedan ahorrar para un futuro y ayudar a sus familias. Detener el encarcelamiento de los inmigrantes indocumentados simplemente porque no tienen los papeles. Poner fin al proceso de-la-escuela-a-la-prisión. Alto al trato de los jóvenes como delincuentes adultos. 

Poner fin a todo régimen de aislamiento y al denominado Unidades de Alojamiento Especial (SHU). Detener las tácticas de dividir y conquistar, ese sistema de vigilancia de los presos que enfrenta a unos contra otros. En resumen, los presos deben tener derecho a los derechos básicos humanos y civiles. A medida que el complejo industrial de la prisión ha crecido hasta alcanzar proporciones gigantescas en todo el país, también lo ha hecho el uso de las prisiones privadas para lucro. Pedimos que se ponga el fin de inmediato al uso de prisiones para lucro y los centros de detención de inmigrantes. 

Seguramente no ignoramos la devastación de familias que han perdido a sus seres queridos o sufrido de otra manera mediante el crimen individual violento. Es cierto que hay casos que deben ser llevados ante la justicia con el fin de prevenir crimen. Pero el encarcelamiento masivo es el mayor crimen porque es la estratégica sistémica de un sistema económico que no hace nada para satisfacer las necesidades de la gente. Si uno no puede conseguir un trabajo, no se puede vivir sin dinero. Los delitos económicos son el resultado del sistema. 

El encarcelamiento masivo en los Estados Unidos es la forma más insidiosa de la brutalidad patrocinada por el estado en el mundo. Es el producto del capitalismo moderno que utiliza las prisiones para encarcelar a la gente improductiva — por razones de exclusión deliberado del sistema — y que se ha quedado sin trabajo. ¡En vez de fomentar el potencial de cada ser humano con cuidado médico, viviendas, educación, cultura y empleo o ingreso significativo, el capitalismo está conduciendo a millones de personas, especialmente los jóvenes de color, a la miseria permanente, mientras que los 62 individuos más ricos del mundo poseen más riqueza que los 3,6 billones de personas más pobres en todo el mundo! 

Nuestra campaña socialista exige el fin del capitalismo para la reorganización radical de la sociedad y la implementación de una sociedad verdaderamente justa basada en la igualdad plena y la satisfacción de las necesidades humanas. El socialismo es un sistema donde el poder político y económico está en las manos de la clase obrera y los oprimidos. Debemos tener un control completo sobre el destino de nuestras vidas para asegurar que prevalezca la justicia para todas las personas, ante las crecientes cadenas y rejas de prisión capitalista. Nos sumamos a la convocatoria de un movimiento de masas revolucionario unido de la gente en las calles como única fuerza suficientemente fuerte para arrancar este sistema. 

¡Estamos en solidaridad con nuestros hermanos y hermanas detrás de las rejas y llamamos a la unidad de la clase obrera para la lucha por el socialismo! 

Gloria La Riva, la candidata presidencial del Partido para Socialismo y Liberación respalda la campaña “De-carcerate” (Des-carcelar) en NuevaJersey y sus acciones a realizarse el 30 de junio contra el encarcelamiento masivo racista. Ella, junto con los candidatos a la vicepresidencia, Eugene Puryear — y Dennis Banks en California — ambos luchadores antirracistas desde hace mucho tiempo, saludan a estas acciones como esenciales en la lucha por la justicia en contra del extenso legado de racismo manifestado en el actual sistema penitenciario.